viernes, 25 de noviembre de 2016

La poesía de Neruda y mi obra.






Esta es XIX Rosía Liberada.

Me inspiré en el libro La Espada Encendida, en su capítulo XIX: Os pongo los versos:

ROSÍA LIBERADA

Cuando se desplomó la ciudad de oro
ignorada en la selva, los Césares murieron
bajo el peso metálico de sus propios castillos.

El terremoto destrozó el orgullo,
volvió la selva a devorar
con lianas y raíces el esplendor amarillo,
y como el mar levanta la amargura en la ola
así la tierra alzó su paroxismo
recobrando de nuevo espacio puro.

Allí quedó vacía como un anillo de oro
que cae y rueda desde un dedo muerto
la secreta ciudad que los conquistadores
no alcanzaron: derrotó la codicia
pero cayó tragada por la tierra.

De los escombros áureos salió una luz dorada,
sola sobreviviente, Rosía montesina,

hija imperial de los dinastas muertos,

entendida en los frutos de la selva,de manos transparentes y de pezones de cristal.


Huyó de la ciudad aniquilada,
atravesó las aguas bruscas, quebrantó
la espesa hostilidad de las espinas:
árboles que dormían, peñascos como dientes,
animales hirsutos, fuego blanco de lava,
y anduvo hasta volver a la pureza,
al animal perdido entre las hojas.

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